La Comunidad Tarahumara de Choreachi
La lucha por los derechos a tierras indígenas en la región del Cañón de Cobre de México
Los miembros de la comunidad indígena Tarahumara de Choreachi, ubicada cerca al famoso Cañón de Cobre de México, han estado luchando por mucho tiempo contra la tala ilegal de árboles en sus tierras forestales de pino antiguo. Pese a que la gente de Choreachi ha estado en posesión de su territorio desde tiempos inmemorables, ellos todavía no han conseguido reconocimiento legal de sus derechos a la tierra.
La Alianza Sierra Madre (ASM) es una organización local que trabaja con temas Tarahumara que se asoció con EDLC en el caso de Isidro Baldenegro. En 2007, la ASM solicitó ayuda legal internacional de EDLC a nombre de la comunidad Choreachi en su esfuerzo por resolver sus reclamos por tierras.
La Comunidad Indígena de Choreachi
El pueblo Tarahumara de Choreachi es una de las comunidades indígenas más tradicionales en Norteamérica y la última comunidad Tarahumara que vive en un bosque de pino antiguo. Cuarenta y seis especies amenazadas, en peligro de extinción y protegidas viven en esas
tierras y se ha identificado más de ciento veinte especies de aves migratorias en el lugar.
El pueblo indígena de Choreachi está determinado a proteger su tierra, la cual creen que fue plantada por Onoruame (Dios) como un regalo natural sagrado. Choreachi es un tesoro tanto cultural como ecológico de importancia internacional.
La lucha por los derechos a la tierra
Choreachi está amenazada por una comunidad aledaña de ascendencia mixta que codicia sus bosques. En la década de 1990, las autoridades agrarias mexicanas certificaron un proceso – obtenido por medio de fraude – en el que se reconoció a estos oponentes del pueblo Choreachi como los únicos miembros del ejido (“comunidad campesina”). En 1999, la comunidad Choreachi descubrió el fraude que los había despojado de sus derechos a sus tierras ancestrales.
Para generar atención hacia sus luchas, la comunidad Choreachi organizó una marcha en la ciudad de Chihuahua en 2005. Más de ciento cincuenta mujeres, niños y ancianos mantuvieron un campamento por quince días frente al Palacio de Gobierno. El gobierno finalmente aceptó continuar la suspensión de la tala de árboles en el área de Choreachi, y disponer que un abogado local represente a la comunidad en llevar adelante sus reclamos de tierra.
“Para garantizar la supervivencia de estos pueblos indígenas como comunidades culturales viables y distintas dentro de México, es necesario proteger sus derechos a la tierra y recursos naturales.”
- Informe Pericial Respecto a los Derechos a la Tierra y Recursos Naturales de la Comunidad Choreachi, México bajo la Legislación Internacional, preparado por DLA Piper US (2007)
