Comunidades Afectadas por Represa en Brasil
Estrategia de defensa lleva a la resolución de una disputa en Minas Gerais
La Represa Barra do Braúna
En agosto de 2010, EDLC se enteró que se habían iniciado casos de difamación en Brasil contra gente del estado de Minas Gerais afectada por la represa de Barra do Braúna, que había sido recientemente construida por una subsidiaria de Brookfield Renewable Power, una corporación multinacional canadiense. Leonardo Pereira Rezende, el abogado brasileño que representaba a los desplazados por la represa, explicó que los casos tenían raíces en problemas mayores: la negativa de la subsidiaria de pagar una indemnización y proveer reasentamiento adecuados a la gente de tres comunidades afectadas por la represa.
Aún peor, la subsidiaria había utilizado medidas de intimidación para forzar a algunas de las familias afectadas a que aceptaran tratos de indemnización injustos. En consecuencia, Rezende había iniciado docenas de juicios individuales a nombre de aquéllos que habían perdido sus tierras y medios de subsistencia debido a la construcción de la represa, y había presentado otras demandas solicitando que se revocara la licencia de la empresa por incumplimiento con las normas brasileñas respecto a reparaciones/indemnizaciones por las represas. La subsidiaria había reaccionado con la presentación de demandas por difamación contra tres de los líderes comunitarios más francos, uno de quienes tenía setenta y nueve años. Tanto Rezende como los miembros del consejo consultivo ambiental local habían intentado convencer sin éxito a la subsidiaria que su conducta era ilegal.
Abogados canadienses se dirigen a la empresa matriz
EDLC creía que los juicios por difamación constituían un abuso de la ley como parte de un intento de la subsidiaria de sofocar una discusión legítima de temas de considerable interés público. Otras medidas de amenaza que estaban siendo utilizadas por la subsidiaria constituían violaciones todavía más graves de los derechos humanos de las víctimas. Finalmente, EDLC revisó las demandas de indemnización pendientes, presentadas por el abogado brasileño, y llegó a la conclusión que eran razonables.
Debido a que se sospechaba que la empresa matriz canadiense no estaba plenamente consciente de los actos de la subsidiaria, EDLC propuso apoyar los esfuerzos de las comunidades afectadas y su abogado con el reclutamiento de un bufete jurídico canadiense para que buscara contactarse con la empresa matriz en Canadá. Cuando los socios brasileños apoyaron esta estrategia, EDLC reclutó al bufete Sack Goldblatt Mitchell LLP de Toronto para que se contactara con la empresa matriz canadiense.
El bufete legal llamó la atención de la empresa a la seria mala conducta de su subsidiaria y señaló que Brookfield no había cumplido con las normas internacionales de conducta corporativa, así como las normas y mejores prácticas internacionales para casos que implican el reasentamiento involuntario. Aunque la empresa había pagado algo de indemnización a los propietarios con títulos de propiedad, también había causado empobrecimiento al ignorar, en general, las demandas de aproximadamente cien personas cuyos medios de subsistencia dependían de las tierras de las que habían sido desplazados. El bufete instó a la empresa a retirar todas las acciones y procedimientos legales iniciados contra los desplazados y a negociar una solución de todas las demandas pendientes de buena fe.
Acuerdos logrados
La empresa matriz canadiense respondió positivamente de inmediato y propuso una negociación con aquéllos afectados por el proyecto. Para entonces, existía también el riesgo de que se cancelara la licencia ambiental de la empresa debido a su incumplimiento con las normas de reasentamiento. Para el momento en que finalizaron las negociaciones, todos los reclamos de compensación, lo que incluía vivienda, indemnización por tierras, y apoyo durante un periodo de transición, habían sido aceptados como válidos. Se llegó a un acuerdo sobre el monto adeudado en cada caso y dichos montos fueron pagados en el verano de 2011. La empresa pidió disculpas a la gente local por el manejo previo del asunto por parte de su subsidiaria y les dijo que la persona responsable por dicho comportamiento había sido despedida. EDLC seguirá identificando casos que podrían beneficiarse de un abordamiento similar.
- E-mail a EDLC y al bufete jurídico de parte de un colaborador en Brasil.
