Sacar a las comunidades con inundaciones: de los bancos ribereños al desierto
Miles de personas afectadas fueron desplazadas a lugares del desierto elegidos por la SDA. Sin embargo, el suelo en esas nuevas ubicaciones es tan pobre que aún con el riego, los agricultores no pueden vender sus productos agrícolas en los mercados. En vez, tienen que pagar por fertilizante y electricidad para alimentar los servicios de las bombas de riego que las inundaciones anuales del Nilo proporcionaron de forma gratuita en sus anteriores hogares. En un tiempo corto, el índice de pobreza en el área de reasentamiento aumentó dramáticamente.
Luego, en 2006, se cerraron las esclusas de la represa y la subida del nivel de agua resultante condujo a la inundación de una cantidad de aldeas. Miles de familias fueron desplazadas
Escuela nueva y sus cultivos destrozados, junto con sus hogares y pertenencias. Su ganado se ahogó.
A fines de 2007, el Sr. Miloon Kothari, Relator Especial de la ONU sobre Vivienda Adecuada, emitió una declaración haciendo un llamado para que las compañías detuvieran el trabajo en Merowe hasta que se llevara a cabo una investigación plena e independiente del impacto de Merowe en los derechos humanos de las comunidades afectadas. La solicitud fue ignorada.
En 2008, se cerraron nuevamente las esclusas y la subida del nivel del agua ocasionó una segunda ronda de inundación y desplazamiento. Las comunidades afectadas sostienen que, como resultado de los incidentes de inundación de 2006 y 2008, un total de 30 aldeas fueron inundadas y 4.700 familias fueron desplazadas.
La posición de los Manasir
Las demandas de las comunidades hoy día se centran en la propiedad de tierra, indemnización, relocalización y desarrollo. Las comunidades insisten en que el reasentamiento debe realizarse conforme a las mejores prácticas internacionales, y que por lo tanto, ellos deben tener una participación en los beneficios
de Merowe mediante un plan de reasentamiento negociado con ellos y al que ellos han dado su asentimiento.
Los Manasir creen que las compañías que lucran de su involucramiento en el proyecto tienen la responsabilidad de no dañar a la gente local en el curso de su trabajo, y de remediar las violaciones a los derechos humanos de los Manasir ocasionadas por el proyecto.
Ayuda legal para los Manasir
Los esfuerzos de los Manasir por llamar la atención de las compañías a estos abusos contra los derechos humanos que resultan de su proyecto no han tenido éxito, de manera que se solicitó a EDLC que ayudara.
EDLC enlistó a un equipo de doce abogados de EE.UU., Inglaterra y Alemania para que trabajara a nombre de los Manasir. Luego de esfuerzos prolongados, Alstom finalmente manifestó su interés en financiar las reparaciones, pero luego cambió de curso abruptamente. El jefe de la sección de práctica corporativa de Morrison Foerster, conformada por 400 abogados, representa a los Manasir en esta parte del caso, y está buscando que la compañía retome el proceso de negociaciones.
EDLC también solicitó al Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR, por su sigla en inglés) en Alemania que considerara si Lahmeyer estaba en violación de la legislación alemana. El Centro concluyó que Lahmeyer había violado la legislación penal alemana en virtud de su papel en la construcción y administración del proyecto de la represa y los incidentes de inundación descritos anteriormente. En mayo de 2010, ECCHR presentó una solicitud de enjuiciamiento a las autoridades alemanas por el inundamiento de más de 30 aldeas, el desplazamiento de más de 4.700 familias, y la desctrucción de sus medios de subsistencia por parte de Lahmeyer. En 2011, las autoridades alemanas aceptaron realizar una investigación y dicha investigación está en progreso.
Para los 70.000 Manasir afectados, estos servicios legales gratuitos y las oportunidades que crean para responsabilizar a las compañías eran inimaginables hasta el momento.
- John Ruggie, Representante Especial del Secretario General de la ONU para Negocios y Derechos Humanos
