En presencia de Jeff Hsu, abogado de Heller Ehrman, el tercer juicio – de uno de los hacendados acusados de conspirar para asesinar a la Hermana Dorothy – se llevó a cabo en mayo de 2007. Vitalmiro Bastos de Moura fue condenado y sentenciado a la máxima pena de treinta años en prisión.
Un Paso Atrás
En diciembre de 2007, la corte de apelaciones brasileña anuló la condena de Rayfran das Neves Sales, la persona que había disparado. Increíblemente, se sometió a Sales a un nuevo juicio porque no se le había permitido presentar evidencia en su propia defensa. Además, se otorgó al hacendado condenado de Moura un nuevo juicio obligatorio debido a que fue sentenciado a más de veinte años de cárcel siendo su primer delito.
En el segundo juicio para ambos hombres, realizado en mayo de 2008, Sales sostuvo que él había actuado por su cuenta y en defensa, contradiciendo así su testimonio anterior en el que dijo que había utilizado el arma de de Moura. El jurado condenó a Sales, pero absolvió a de Moura por un voto de 5 a 2. La familia Stang expresó su indignación. Inmediatamente se produjeron grandes protestas. El gobierno ha señalado su intención de apelar.
El presunto cerebro detrás del asesinato – el hacendado Regivaldo Galvao – todavía está fuera de prisión y ha evitado enjuiciamiento por tres años a través de maniobras legales. Se espera que la historia sea diferente en el 2008.
La Lucha Continúa
Pese al reciente revés, las condenas logradas hasta la fecha son, no obstante, logros históricos y un golpe contra la tradición de la impunidad por violaciones de los derechos humanos en el estado de Pará, donde no rige la ley y es a veces descrito como el “epicentro” de la impunidad en las Américas. Sin embargo, la lucha está lejos de terminar.
Un cambio reciente en la Constitución Brasileña estableció un procedimiento para solicitar la federalización de un enjuiciamiento penal cuando existe una seria violación de los derechos humanos y el riesgo de impunidad a nivel estatal es alto. Heller Ehrman
y la familia Stang están incrementando sus esfuerzos por lograr que la investigación y el enjuiciamiento sean llevados a cabo en las instancias más altas a través del sistema del estado de Pará. Además, ambos esperan no tener que pedir a la corte que instruya que el resto del caso sea enjuiciado por autoridades federales.

