De Campesino a Héroe Ambientalista
La Historia de Rodolfo Montiel Flores
Un Campesino se Convierte en Activista
Hasta tiempos recientes, la región montañosa de la Sierra de Petatlán en el Estado de Guerrero en la costa del Pacífico de México estaba completamente cubierta por un bosque denso. Sin embargo, cuando las operaciones de tala de árboles masiva entraron en la región en la década de 1980, el bosque empezó a desaparecer a una velocidad alarmante.
Rodolfo Montiel nació y fue criado en estas montañas, y había trabajado allá como campesino (agricultor de subsistencia) toda su vida adulta. Alrededor de 1995, él empezó a notar que el agua de las corrientes locales se estaba secando, que los peces en las corrientes y los animales del bosque estaban muriendo como resultado de la pérdida de agua, y que él y otros campesinos estaban empezando a tener problemas en la producción de sus cosechas.
Montiel empezó a movilizar a los campesinos para que protestaran contra esta deforestación, formando a los “Ecologistas Campesinos de las Montañas de Petatlán y Coyuca de Catalán,” o OCESP. Su pequeño grupo envió cartas al gobierno mexicano para buscar asistencia para detener la deforestación, pero el gobierno no respondió nunca. Finalmente, la OCESP retuvo varios camiones madereros que habían sido cargados con madera recién talada, y tomó esta madera y la utilizó para construir una iglesia y viviendas para los miembros más pobres de su comunidad.
Los Militares Mexicanos Responden
La dedicación que Montiel y su organización mostraron en la defensa de los bosques condujo a una respuesta agresiva de los militares mexicanos, que escogió a Montiel como blanco de actos repetidos de tortura y persecución. En 1998, soldados armados cercaron la casa de Montiel. Ellos lo forzaron a ir a un río cercano, donde mantuvieron su cabeza bajo agua hasta que casi se ahogó. Más adelante en ese mismo año, Montiel fue secuestrado y los secuestradores le dijeron que debería dejar de interferir con la tala del bosque o recibiría una bala en la cabeza.
El 2 de mayo de 1999, Montiel y Teodoro Cabrera, un compañero miembro de OCESP, fueron capturados por los militares y golpeados y torturados por más de dos días en un área remota del bosque.
El segundo día, helicópteros militares aterrizaron y descendieron hombres que portaban armas y ramas de marihuana. Montiel fue forzado a sostener las armas y las drogas mientras los soldados lo fotografiaban. Las fotografías fueron luego utilizadas por el gobierno para condenar a Montiel por cargos fraguados.
Montiel fue luego llevado a una base militar donde se le ordenó firmar una confesión. Cuando se negó, los soldados volvieron a torturarlo. Eventualmente, en un esfuerzo por detener la tortura, Montiel consintió y firmó la confesión falsa. Más adelante, fue examinado por varios doctores de la comunidad internacional, quienes confirmaron que él había sufrido heridas consecuentes con su relato de su tortura reciente.
Estimados amigos, no debemos intercambiar el futuro de nuestros hijos por unas cuantas monedas. Unámonos, mano en mano con este mundo nuevo que es para todos nosotros. Con valentía, buena suerte, y fe se puede lograr cualquier cosa.
- Rodolfo Montiel, en una carta desde la prisión de Iguala
Páguina del New York Times pidiendo la libertad de Rodolfo Montiel
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