¿Qué otros factores deben considerarse cuando se decide si recurrir a una consulta?

Por supuesto, los opositores y proponentes de un proyecto en particular evaluarán si creen que prevalecerán en una consulta local.  Sin embargo, se deben considerar otros factores.  ¿Habrá suficiente tiempo antes de una consulta para debatir plena y justamente los beneficios e impactos potenciales del proyecto, para informar al electorado de los hechos, y tal vez para desarrollar y proponer alternativas? El tamaño del área en la que votarán los ciudadanos es otro factor. Nadie estaría en desacuerdo de que aquéllos que viven en el área más directamente afectada por el proyecto deberían participar en la consulta.  Sin embargo, debería también incluirse a los votantes de áreas más distantes y aún así afectadas?  Otros factores incluyen la influencia del liderazgo local, si el lado de uno está preparado para responder a una campaña de último momento, y el status legal actual de las consultas bajo la legislación local y nacional.

¿Qué tipos de argumentos pueden esperar los proponentes de una consulta de los opositores?

Es común que los opositores de una consulta ataquen la elección planeada. Los opositores se quejan frecuentemente de que los ciudadanos locales no están bien educados o bien informados de manera suficiente para votar; que han sido persuadidos por afirmaciones inexactas y exageradas respecto al proyecto; o que los votantes han sido intimidados. Los gobiernos a menudo sostienen que deben actuar de acuerdo al “interés nacional” y apoyar el desarrollo, o sostienen que la consulta planeada es ilegal de alguna manera. No es poco común que los proponentes de la consulta sean llamados “comunistas” o incluso “terroristas”.

¿Cómo pueden las consultas locales contribuir a una resolución no violenta de conflictos sobre los recursos naturales?

Luego del asesinato de dos activistas contra la actividad minera, se llevó a cabo la primera consulta local del mundo en Tambogrande, Perú. No es coincidencia que la consulta fue propuesta por un líder comunitario que era admirador de Ghandi. La perspectiva de una consulta puede actuar como un fuerte disuasivo de la conducta violenta de aquéllos en ambos lados del asunto, debido a que cada uno de ellos teme alienar a los votantes indecisos.

Pese a que las campañas electorales en los países en vías de desarrollo a menudo involucran amplia violencia entre partidarios de múltiples partidos y candidatos, rara vez existe responsabilidad por dicha conducta debido a que existen tantos sospechosos. Sin embargo, en una consulta de voto positivo o negativo  sobre una pregunta específica que involucra sólo a dos lados – lo que es siempre el caso en las consultas sobre proyectos de explotación de recursos locales – es difícil para el lado que adopta una campaña de violencia e intimidación escapar de  la inculpación del público y del potencial repudio en la votación.

En vez, en el periodo anterior a la consulta, es probable que ambos lados traten de ser tan persuasivos como sea posible a través de manifestaciones no violentas, la diseminación de información y argumentos en iniciativas comunitarias de educación, y la organización de partidarios – los aspectos esenciales de la democracia participativa pacífica.

¿La legislación internacional sobre derechos humanos apoya las consultas comunitarias?

Si. La primera declaración internacional formal sobre derechos humanos, la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 se fundamenta en la dignidad de la persona y garantiza el derecho de libre expresión y el derecho de participar en el gobierno a través de elecciones libres y justas. El Convenio Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, que es el principal tratado internacional sobre derechos humanos, va más allá  y garantiza el derecho a participar en los asuntos públicos, ya sea directamente o a través de representantes electos.

En septiembre de 2007, las Naciones Unidas adoptaron la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, que exige específicamente el consentimiento informado de dichos pueblos antes de que se pueda aprobar cualquier proyecto de desarrollo que pueda afectar sus derechos.  Dicho “consentimiento” tal vez se mide de mejor manera mediante una consulta que presenta un tema único para que los votantes decidan.

Muchos otros acuerdos sobre derechos humanos, declaraciones de agencias de la ONU, y fallos de cortes internacionales y nacionales respaldan el uso de elecciones democráticas como medios apropiados para la participación pública en decisiones que afectan la vida de la población local.

¿Cuál es el futuro de las consultas locales?

EDLC cree que las consultas locales desempeñarán un papel crucial en la decisión de quién tendrá el poder final en las decisiones sobre el desarrollo que afectan a los ciudadanos locales. Cuando se llevan a cabo de manera justa, las consultas locales son una forma importante de democracia participativa y puede proveer la medida más exacta de la opinión comunitaria sobre temas de desarrollo local.  No existe mejor manera de determinar el consentimiento que mediante el voto libre, justo y democrático.

No existe mejor manera de determinar el consentimiento que a través del voto libre, justo y democrático.