¿Por Qué una Consulta Popular?
El Problema
Los proyectos de desarrollo que afectan al medio ambiente y a los derechos humanos de la gente local son a menudo el tema de intensas y a veces violentas controversias en las regiones en vías de desarrollo del mundo. Muchos de los proyectos están ubicados en áreas en las que los pueblos indígenas dependen del ambiente tanto para sus medios de subsistencia como para sus tradiciones culturales. Los asuntos de derechos humanos surgen debido a que los proyectos impactan a menudo la salud, los medios de subsistencia y forma de vida de las comunidades, ya sean rurales o indígenas.
Los opositores de proyectos sostienen que han enfrentado amenazas de muerte, intimidación, encarcelamiento injustificado, agresión y asesinato cuando se opusieron a determinados proyectos. Las corporaciones y proponentes de proyectos sostienen haber sufrido destrucción de propiedad, especialmente incendios provocados y además alegan que los opositores se han dedicado a amenazar y a usar otras formas de intimidación.
¿Una Solución?
Entre las ideas más prometedoras para reducir la violencia y promover la participación informada por los ciudadanos se encuentra una forma totalmente democrática de determinar el sentimiento comunitario y determinar políticas: la realización de una consulta popular. La realización de consultas sobre temas de preocupación local está autorizada bajo la ley nacional
y local en una cantidad creciente de países. Típicamente, estas leyes autorizan al órgano gobernante local a realizar una consulta en la que los ciudadanos puedan registrar su aprobación u oposición a un tema determinado. Se está realizando cada vez más consultas locales sobre proyectos de desarrollo de recursos naturales propuestos, especialmente de minas y represas.
El fenómeno de las consultas comunitarias sobre proyectos de desarrollo de recursos que implican preocupaciones por el medio ambiente y los derechos humanos surgió por primera vez en Tambogrande, Perú en 2002. Desde entonces, las comunidades del Perú, Argentina, Guatemala, Costa Rica, y de otras partes han utilizado estas leyes para realizar consultas que hacen típicamente la pregunta única respecto a si el proyecto debería seguir adelante.
Se ha realizado consultas luego de periodos de debate comunitario entre aquéllos que apoyan un proyecto en particular y aquéllos que se oponen al mismo. Pese a que la historia del uso de consultas para determinar el sentimiento popular sobre temas de desarrollo local en general se ha limitado a minas y represas, no existe motivo por el que los ciudadanos no puedan considerar la realización de consultas comunitarias sobre otros tipos de proyectos.
En países en los que las consultas locales se convierten en un medio más común de resolución de estos temas, es más probable que ambos lados elijan persuadir en vez de intimidar, demostrar en vez de empezar disturbios, promover sus opiniones pacíficamente y evitar conductas que alienen a los votantes. Los ejemplos que se presentan en esta sección de recursos provienen de una cantidad de países e ilustran la manera en la que se ha desarrollado el proceso de esta innovación electoral en diferentes circunstancias.
Todas las personas, de acuerdo con su legislación nacional, tendrán la oportunidad de participar en la formulación de decisiones de incumbencia directa en su medio ambiente.
- Carta Mundial para la Naturaleza, adoptada por ciento once países, Principio 23.
