El Salvador

Ricardo Navarro, ambientalista y ganador del Premio Goldman, ha recibido numerosas amenazas de muerte a causa de su trabajo.

Filipinas

El Padre Nery Lito Satur, quien había sido nombrado asistente oficial de la guardia forestal fue asesinado y dos otros sacerdotes recibieron amenazas de muerte (1991).

Henry Domoldol, un líder tribal y jefe de una asociación comunitaria que intentaba mantener el bosque bajo administración tribal, fue asesinado (1991).

Catorce miembros de Haribon, la organización ambientalista más grande del país, fueron arrestados e interrogados por la policía nacional por sus esfuerzos de combatir la tala ilegal de árboles (1991).

En años más recientes, se cree que veintitrés activistas ambientales han sido asesinados en las Filipinas.

Ochenta y cinco opositores a una mina de Sibuyan  fueron acusados de “coerción grave” con relación a  una protesta en la que un consejero ambientalista fue asesinado, presuntamente por guardias de seguridad de la compañía minera (2007).

Se presentaron cargos criminales “grave calumnia” contra Josie Guillao, una campesina y madre de tres que lidera la oposición a una mina en Nueva Vizcaya (2007).

Frances Quimpo*, directora del Centro de Preocupaciones Ambientales, fue demandada  junto con el Consejo de Administración de la organización, por hacer público el daño ambiental por el proyecto minero de Rapu Rapu (2007).

Se presentaron cargos de difamación contra los Padres Florio Falcon y Erwin Rommel Torres, dos sacerdotes católicos que habían dirigido una campaña contra la contaminación de una fábrica de papel (2007).

Ma. Josefina Montes, líder de un grupo contra la minería en Samar Oriental, fue enjuiciada por difamación por una compañía minera (2006).

El Dr. Romeo Quijano* se defendió con éxito en un caso de difamación planteado en su contra por informar el envenenamiento de pobladores con pesticidas en una plantación bananera.

Guatemala

Opositores mayas a la Represa Chixoy* fueron asesinados (1980-82). Líderes comunitarios* fueron acusados de crímenes por una protesta pacífica contra la represa (2004).

Los opositores a la actividad minera y tala de árboles que fueron asesinados en El Estor incluyen a Rosa Pec Chub (1997), Carlos Coc Rax (1999), Edwin Haroldo Ochoa López and Julio Armando Vásquez Ramírez (2000); y a Helmut Rolando Ramírez y Gustavo Augusto Suchite (2001).

Activistas ambientalistas de Trópico Verde sobrevivieron repetidos atentados contra sus vidas (2007).

Opositores a la mina Marlin mantienen que fueron intimidados y amenazados, y se presentó querellas criminales contra algunos de los manifestantes (2007). El Obispo Álvaro Ramazzani, crítico de la mina, ha sido blanco de numerosas amenazas de muerte e intimidación (2006 al presente).

Honduras

Blanca Janeth Kawas Fernandez, activista contra la tala ilegal de árboles fue asesinada (1995).

Jorge Varela, ganador del Premio Goldman, un oponente al daño a manglares ocasionado por la acuicultura de camarones, ha recibido amenazas de muerte repetidamente, y dos miembros de su organización han sido asesinados (1999).

Carlos Escalares, oponente al daño ambiental de una planta procesadora de palmito, fue asesinado (1997).

El Padre Pedro Marchetti recibió amenazas de muerte debido a sus esfuerzos por que se hiciera justicia contra los asesinos de  Carlos Escaleras, y por luchar contra el daño ambiental. (2001).

El ambientalista Carlos Antonio Luna López fue asesinado por su oposición a la tala dañina de árboles y a una represa que amenazaba a pueblos indígenas (1998).

Los oponentes a la Represa Babilonia en Olancho recibió amenazas de muerte regulares, y el líder Carlos Roberto Flores fue asesinado por guardias de la compañía (2001). Por lo menos veinticinco líderes indígenas en Olancho involucrados en proteger en medio ambiente han sido asesinados.

El Padre José Andrés Tamayo, ganador del Premio Goldman y jefe del Movimiento Ambiental de Olancho (MAO), ha recibido numerosas amenazas de muerte. Miembros de MAO han sido asesinados en los últimos años, incluyendo a Eraldo Zúniga* y a Róger Iván Murillo* (2006).

La meta es…tomar acción inmediata para detener los abusos sufridos por los ambientalistas que están siendo golpeados, hostigados, detenidos, violados, torturados y asesinados.

- “Ambientalistas Bajo Fuego,” un Informe Conjunto de Amnistía Internacional y el Sierra Club en 2000.