Derechos Humanos

Los Refugiados de la Represa Merowe en Sudán

La Represa Merowe

La represa Merowe en el Nilo es la represa nueva más grande de África, creando un embalse de una longitud de ciento doce millas. Merowe ha desplazado a aproximadamente 70.000 de los esencialmente autosuficientes Manasir y otros pueblos tribales que han habitado tradicionalmente a lo largo del Nilo en aldeas agrícolas, en las que producen dátiles y otros cultivos. Estos pequeños agricultores quisieran vivir a lo largo de las orillas del lago (embalse) creado por la represa, pero el gobierno está poniendo esas tierras a disponibilidad de otros mientras que relocaliza las familias de agricultores al desierto de Nubia.

Una cantidad de empresas están involucradas en Merowe. Lahmeyer (Alemania) y Alstom (Francia) han provisto la administración del proyecto y las turbinas de potencia, respectivamente. Los Manasir creen que las compañías tienen la responsabilidad de no dañar a la población local en el curso de su trabajo y de reparar las violaciones de los derechos humanos de los Manasir, ocasionadas por su proyecto.

Los Manasir no son consultados

Cuando comenzó el proyecto, los temas relacionados a la relocalización se decidieron no en consulta con las comunidades afectadas, sino a través de decretos ejecutivos. Las demandas de las comunidades siempre han sido modestas. La atención no se ha centrado en detener la represa Merowe, sino en los términos de la compensación y reasentamiento. Durante años, la autoridad de la represa se negó a negociar con los representantes elegidos de las comunidades, y en vez respondieron a las protestas populares con violencia policial que llevó a la muerte de manifestantes y a arrestos.

merowe-schoolsudan

Desalojo de las comunidades por la inundación: de las riberas al desierto

Las esclusas de la represa fueron cerradas y el resultante aumento del nivel del agua condujo a que se inundaran las aldeas, con lo que las familias fueron desplazadas, y los cultivos, hogares y pertenencias quedaron bajo agua. A fines de 2007, el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Vivienda Adecuada emitió una declaración haciendo un llamado a las compañías para que detuvieran el trabajo en la represa Merowe hasta que se llevara a cabo una investigación completa e independiente del impacto de Merowe en los derechos humanos de las comunidades afectadas. La solicitud fue ignorada.

En 2008, se cerraron más esclusas, y el aumento en el nivel de agua causó una segunda ronda de inundaciones y desplazamiento. Las comunidades afirman que, como resultado de los incidentes de inundación de 2006 y 2008, un total de treinta aldeas fueron inundadas y miles de familias desplazadas.

Ayuda legal para los Manasir

Se pidió a EDLC que ayudara, lo que hizo, básicamente reclutando a un equipo de doce abogados de los EE.UU., Inglaterra, y Alemania para trabajar por los Manasir. Luego de prolongados esfuerzos, Alstom mostró interés en financiar reparaciones, sin embargo más adelante cambió abruptamente de curso. El jefe de cuatrocientos abogados de la sección de litigio corporativo de Morrison Foerster representó a los Manasir en este esfuerzo. En 2014, Alstom se declaró culpable de cargos penales en los EE.UU. y acordó pagar una multa de casi 800 millones de dólares por dar sobornos para obtener contratos en numerosos países. Los Manasir sospechan que, para obtener el contrato de Merowe, Alstom pagó un soborno al gobierno sudanés que es reconocido consistentemente como uno de los más corruptos del mundo. Ellos han instado al Departamento de Justicia a que lleve a cabo una investigación.

Haberlah village final

EDLC también pidió al Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR) que considere si las acciones de Lahmeyer violaron el derecho penal alemán. El Centro concluyó que el papel de la compañía en la inundación justificaba un enjuiciamiento. En mayo de 2010, ECCHR presentó una solicitud a ese efecto a las autoridades alemanas, quienes estuvieron de acuerdo en que se había establecido la necesidad legal de una investigación. Desde entonces, se han realizado entrevistas con testigos y extensas sesiones informativas legales por las partes. Con suerte, la investigación está a punto de completarse.